Siempre recordaste el camino de regreso,
no te hicieron falta las migajas ni los rastros.
Pues ahora yo digo algo.
Y es que no se sabe eso, mi amigo.
Intentarás caminar, y caerás
Es casi seguro,
debe ser que estas mirando a ciegas,
y te tientas en el camino.
Crees saber cual es el agua de tu manantial,
Pero dudás porque cambia, y cambia, y cambia.
No es culpa tuya, no? Es de la vida, la euforia.
Por ese camino no hay salida, terminarás siendo un furioso adicto al trabajo, o un trabajador adicto a la furia ...
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